Yeray-Muad'Dib Blog  

Un caótico depósito de reflexiones, recuerdos y paridas mentales.

¡Por los bigotes de Plekszy-Gladz! 7 de mayo de 2007

Este fin de semana he tenido el privilegio de visitar en Girona la extraordinaria colección Jordi Tardà dedicada a Tintín y el mundo Hergé. Cientos de objetos, desde originales hasta maquetas y figuras conmemorativas, que acercan de una forma soberbia al público, tanto experto como lego, al fascinante mundo del personaje más famoso del cómic belga.

Tintín es objeto de culto y estudio para muchos, especialmente en el triángulo sagrado del cómic en España (Cataluña-Valencia-Baleares) y, a nivel europeo, en toda la zona francobelga. Sin embargo, cuando hablo con colegas acerca del personaje, recibo habitualmente dos desconcertantes respuestas:

- A mí me gusta más Asterix. Es curioso que a menudo se piense en estos dos personajes como si tuviesen algo que ver. Posiblemente la única coincidencia es su forma de edición (álbumes en cartoné con dimensiones y número de páginas parecidos), pero aquí acaban las similitudes. No voy a hacer aquí un cuadro comparativo, pero de forma resumida, Astérix es humor y sátira puros, con gran espontaneidad y expresividad del dibujo, mientras que Tintín es sutileza y planificación absolutas tanto en dibujo como en guión. Las intenciones y las formas de los autores son totalmente distintas.

- Pero... Tintín es facha, ¿no?. Pues no. Rotundamente no. Es cierto que Hergé fue conservador y católico, e incluso podría haber tenido coqueteos reaccionarios y rexistas antes de la segunda guerra mundial. Sin embargo, con la posible excepción de los tópicos culturales reflejados en los 3 primeros álbumes, nadie puede tachar a Tintín de ser una obra de derechas, ni siquiera conservadora. De hecho, en la fase madura de la obra (a partir de El Asunto Tornasol), hay clarísimas defensas de la no violencia, el pacifismo y la igualdad social. No olvidemos que Tintín, en el último álbum, enarbola abiertamente el signo de la paz y está ya plenamente adscrito a la filosofía hippie. Y porque Herge no hubiese dejado de trabajar durante la ocupación alemana no parece justo acusarle de colaboracionista. Al fin de cuentas, no trabajaba fabricando tanques: sólo dibujaba tebeos de aventuras.

Y más allá de estas dos cuestiones, de lo que no cabe duda es de que la obra de Hergé tiene una influencia inmensa que sobrepasa el mundo del cómic: es la base de la corriente de creación gráfica conocida como la línea clara, y la caleidoscópica complejidad que se esconde tras las supuestamente simples aventuras de Tintín ha dado lugar a auténticos estudios y proyectos de investigación.

Al igual alguien se está preguntando Pero...yo las he leido, y me parecen bastante sosas, pues le aconsejo hecharle un vistazo a la reveladora obra Tintín y el mundo de Hergé, de Peeters, o simplemente releer los álbumes con mucha, mucha más atención.

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