Yeray-Muad'Dib Blog  

Un caótico depósito de reflexiones, recuerdos y paridas mentales.

El hombre de las gafas de pasta 3 de junio de 2007

Está a punto de empezar el rodaje del proyecto español de Woody Allen, rodado en Barcelona y Oviedo. Esto merece que le dedique un post a uno de los autores más interesantes del cine reciente (y no tan reciente).

Aunque hay mucha gente que no aguanta la personalidad histriónica y excesiva de este ilustre neoyorkino, lo que nadie puede negar es que ha firmado momentos brillantes de la historia del cine. También tiene un faceta literaria que no tiene desperdicio: me reí a carcajadas con su pequeño librito "Como acabar de una vez por todas con la cultura". Si aún no conocen su estilo de humor, pueden leer algunas de sus frases aquí.

Pero hay que ver sus películas para conocer de verdad su capacidad creativa. Es difícil escoger alguna, porque durante su dilatada trayectoria a experimentado con estilos totalmente diversos: desde el surrealismo excesivo de sus primeras películas hasta el minimalismo contenido de su etapa Bergman, para llegar al cine urbano y sutil de su etapa más reciente. Si alguien me pidiese consejo para aproximarse al cine de Allen le sugeriría, sin duda, empezar por una de mis películas favoritas: Manhattan. Por otro lado, Delitos y faltas es una obra rotunda, con una reflexión ética y moral inmensa. Y para los que prefieren su faceta más cómica y original, recomiendo las inolvidables Días de radio y Balas sobre Broadway.

Pero lo que hace que para mí Allen sea una gran figura de la cultura contemporánea es su relación con su trabajo: es lo que se conoce como un auténtico autor. En un tiempo en el que la industria norteamericana del cine se rige por criterios económicos y el director de una película se limita a plasmar los deseos de los productores y accionistas, Woody Allen elige buenas historias, se rodea de buenos profesionales, y le ofrece al público una película honesta. No es el único, desde luego, aún quedan gente maravillosa como Scorcese, los Coen o Soderbergh, pero creo que el espíritu más libre de la cinematografía actual es, sin duda, el pequeño hombrecillo de Brooklyn.

Etiquetas:

¿Te gustó? ¡Compártelo!:        



1 Comentarios:

10:57 PM, Blogger Fby

Una proposicición filosofica que da que pensar, :PP


Todos los hombres son mortales.
Sócrates era mortal. Por lo tanto, todos los hombres son Sócrates. Lo que significa que todos los hombres son homosexuales.


Woody Allen...

 

Publicar un comentario en la entrada

<< Home