| ¡Prohíbe, prohíbe! | 15 de julio de 2007 |
A la Comisión británica para la Igualdad Racial (que no pongo en duda que hará cosas estupendas) no se le ha ocurrido nada mejor que exigir la prohibición de la venta de Tintín en el Congo en el Reino Unido, por considerarla una obra racista.
Mi opinión de todo esto:
1. No es una obra racista. Es ingenua, acumuladora de tópicos, simplista y occicentrista. Y no olvidemos que se publicó a principios de los años 30, cuando la visión distorsionada del continente negro que demostraba Hergé era bastante general.
2. Prohibir un libro es prohibir ideas. Se puede plantear la prohibición de un libro cuando, por ejemplo, anima a matar a alguien, pero es un recurso que debe reservarse en casos excepcionales. Desde luego, no para casos como éste.
3. Estas cosas producen el efecto contrario. Tintin en el Congo ya se ha colocado en el ranking de Amazon de los libros más vendidos, multiplicando en varios órdenes de magnitud su número de ejemplares vendidos.
4. Lo anterior es bastante triste, ¿no?. Vuelve a recordarnos que no hay nada como el morbete para vender cosas.
Etiquetas: noticias y actualidad, tebeos


0 Comentarios:
Publicar un comentario en la entrada
<< Home