Yeray-Muad'Dib Blog  

Un caótico depósito de reflexiones, recuerdos y paridas mentales.

El axioma del blockbuster y la saga de Bourne 19 de agosto de 2007

Siempre bajo mi punto de vista:

- Las probabilidades de que una película estadounidense de más de 100 millones de dólares de presupuesto sea un bodrio son bastante razonables.

- Corolario a lo anterior: si la película es de acción/aventuras, es anunciada en cada esquina y ocupa la portada del "fotogramas" (es decir, es lo que se conoce como un Blockbuster), las probabilidades de que sea un bodrio de proporciones cósmicas son realmente inmensas.

- Excepción a todo lo anterior: la trilogía de Bourne.

En 2002 salió el primer filme de la serie, El caso Bourne (The Bourne Identity), a la que le siguió El mito de Bourne (The Bourne Supremacy) en el 2004. La trilogía se cierra con El ultimátum de Bourne (The Bourne Ultimatum). Todas ellas están dirigidas por Paul Greengrass, están protagonizadas por Matt Damon y se basan (al parecer, muy libremente) en la novela de Robert Ludlum.

El argumento, de forma muy resumida, narra la búsqueda de Jason Bourne por conocer su oscuro pasado y su afán por liberarse del acoso de la C.I.A. para poder crear su propia vida, en lo que será un peligroso juego del gato y el ratón por todos los rincones del mundo.

Y curiosamente, este argumento de telefilme de sobremesa se ha convertido en una de las series del cine de acción más respetadas del cine actual; y no es sólo mi opinión, es también la de esos sesudos y pedantes críticos adoradores del cine iraní y turkmenistaní. Ya saben, esos que escriben en el Cahiers du Cinemá o en el Dirigido (que por otro lado es una revista soberbia, todo hay que decirlo)

Los factores para esta feliz rareza es, probablemente, la gran habilidad del director para filmar una historia frenética con toda la intensidad que merece, pero manteniendo una gran elegancia, coherencia agumental y respeto por los personajes. No hay ni un chiste fácil y a destiempo para que el protagonista caiga simpático, ni las típicas tensiones sexuales amor-odio entre antagonistas. Nada de clichés supérfluos: sólo una historia de acción bien rodada, eficiente y que perdura en la mente del espectador. A corto plazo, uno sale de la sala de cine con el temblor de la adrenalina, y a largo plazo, uno recuerda emocionado el soberbio uso que se hace de los escenarios urbanos europeos.

Porque eso es otra cosa que me entusiasma de la serie: el magnífico e inquietante aspecto con el que aparecen en la película las grandes metrópolis europeas: Berlín, París, Praga Moscú, Barcelona, Madrid... toda una demostración de que el viejo continente es un marco excepcional para el cine más urbano. Y además, la entrada de los títulos de créditos mientras suena el Extreme Ways de Moby es absolutamente genial.

Las dos primeras partes de la serie hace tiempo que están disponibles en un pack de DVDs. La tercera está fresquita en la sala de cine. Y en pocos meses toda la trilogía estará disponible de forma gratuita y en calidad DVD ya saben dónde. Y hablando de eso y a riesgo de ser pesado: ¿cómo se atreven a tachar de inmoral la descarga mediante P2P cuando ya te están pidiendo 8€ por entrada y 6€ por unas puñeteras palomitas (roscas en canario) recalentadas y un refresco aguado? Por favor, hombre, seamos serios...

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