Yeray-Muad'Dib Blog  

Un caótico depósito de reflexiones, recuerdos y paridas mentales.

La casa del flexo 5 de agosto de 2007

Pixar es una maravillosa rareza en el mundo audiovisual: una corporación que, tras dos décadas de trayectoria y millones de dólares en juego, aún sigue fiel a sus principios, fundamentados en la fusión entre arte, tecnología e imaginación.

Su historia corre paralela a la de algunos grandes popes del mundo tecnológico: Pixar nace a mediados de los 80 como una división de imagen sintética en Lucasfilm, la compañía de George Lucas. Luego la compra el padre de la todopoderosa Apple, Steve Jobs, que la convierte en una compañía independiente. Los dos símbolos de la compañía son, desde el principio, un flexo de mesa (algo así como su mascota) y John Lasseter, el alma creativa de la prensa.

Hasta principios de los 90 la compañía se dedica a desarrollar cortos y anuncios, la mayoría de los cuales recibe premios y reconocimientos. Pero a mediados de los 90 todo cambia con el lanzamiento de Toy Story: el primer largometraje generado íntegramente por ordenador, y el principio de la larga y fructífera asociación entre Disney y Pixar. A ésta le siguieron otros éxitos que dieron pie al desplazamiento (al menos a nivel de las grandes producciones) de la animación tradicional 2D en favor de la generada por ordenador. En el 2006, y no sin cierto recelo por parte de sus seguidores (que se reveló infundado con su último estreno), la asociación culminó cuando Disney compró a Pixar.

No está del todo claro cuánto del Disney tradicional hay en las pelis de Pixar, pero tiene toda la pinta que el control creativo de los proyectos ha ido recayendo cada vez más en los creativos de la compañía del flexo: si todavía había muchos atavismos de la animación tradicional en el primer Toy Story (las canciones, humor totalmente blanco), en producciones posteriores se va configurando un auténtico estilo Pixar.

Y he aquí el meollo: ¿Qué hace que las películas de Pixar sean distintas? Están claras las marcas de fábrica de otras compañías: Disney, incluso en su producciones más arriesgadas (como El Jorobado de Notre Dame) se dirige a un público totalmente familiar, recurre a un humor universal y emplea conceptos fácilmente conmovedores; las creaciones de Dreamworks (los creadores de Shrek) son más gamberras y contemporáneas. En Pixar, sin embargo, las señas de identidad no son tan evidentes: es cierto que sus historias casi siempre abordan unos temas típicos (superación personal, reconciliación con ambientes y orígenes menospreciados, descubrimiento de valores afectivos...), y que el equipo parece tener una enorme capacidad para emplear las herramientas tecnológicas más avanzadas (no olvidemos que la punta de lanza de la CGI, Renderman, es de Pixar) en la fusión de conceptos originales, pasajes poéticos, imágenes sorprendentes y personajes encantadores, pero creo que la auténtica clave del éxito de Pixar son el núcleo creativo de la empresa, compuesto por, entro etros John Lasseter, Brad Bird y Andrew Stanton. Tiene pinta de que la empresa, a pesar de haber crecido exponencialmente, sigue siendo un grupo de colegas que llevan a la práctica las ideas que se les ocurren en un garito tomando cervezas, sin verse atados (al menos, desde que el estudio despegó) a los condicionamientos de la taquilla.

Ratatouille, la última creación de la empresa, es un paradigma de esto. Por lo que se ve en la IMDB, no ha gustado demasiado a un sector del público estadounidense, y ha sido borrada con facilidad de los puestos altos de la taquilla, pero ha cosechado unas críticas maravillosas y el beneplácito de un público más amplio. El responsable del proyecto, Brad Bird, homenajea sin tapujos a la refinada Nouveau Cuisine y los encantos de los arquetipos franceses, tan impopulares entre los yanquis. Tal vez ése sea el secreto del éxito de Pixar: los tipos tienen grandes ideas, saben escribir buenas historias, son capaces de crear personajes memorables, y disponen de la tecnología necesaria para transmitirnos todo eso sin perder nada por el camino.

Por si alguien tiene duda, ésta es la lista de las películas largometrajes de Pixar, complementada con los nombres de los responsables (es decir, directores y creadores de la historia):

- Toy Story (J.Lasseter, P.Docter, A.Stanton, J.Ranft)
- Bichos (J.Lasseter, A.Stanton, J.Ranft)
- Toy Story 2 (J.Lasseter, A.Brannon, L.Unkrich, P.Docter, A.Stanton)
- Monstruos S.A. (P.Docter, D.Silverman, L.Unkrich, J.Culton, J.Pidgeon, R.Eggleston)
- Buscando a Nemo (A.Stanton, L.Unkrich)
- Los Increíbles (B.Bird)
- Cars (J.Lasseter, J.Ranft, J.Klubien)
- Ratatouille (B.Bird, J.Capobianco)

Personalmente, mi favorita es sin ninguna duda Buscando a Nemo, pero Ratatouille está a la altura de las mejores, y es la ocasión única de volver a disfrutar del encanto de Pixar en la gran pantalla. Además, como es tradición, le precede un cortometraje fabuloso.

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2 Comentarios:

12:19 AM, Anonymous Anónimo

Una de las mejores películas para abrir el apetito...
verdad?
Ada

 
7:25 AM, Blogger Yeray-Muad'Dib

Y tanto. Es una película a la que luego tiene que acompañarle un buen restaurante.
Y si es con buena compañía, mucho mejor.

Y-M

 

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