| La huella, o la memoria de los clásicos | 8 de octubre de 2007 |
Este viernes se estrena una nueva versión de La Huella. La primera adaptación cinematográfica de esta obra de teatro de Anthony Shaffer la llevó a cabo allá por 1972 el legendario Joseph L. Mankiewicz, contando con dos actores míticos para interpretar a la pareja protagonista: Michael Caine y Lawrence Olivier. Curiosamente, en la nueva versión, Caine asume el papel que en su día interpretó Olivier. En cuanto al director de la nueva versión es el shakesperiano Kenneth Branagh.
Independientemente de los valores que tenga la nueva versión, la verdad es que esto es una nueva prueba de la crisis de ideas que hay en el cine norteamericano: ahora parece que sólo se estrenan adaptaciones de cómics de superheroes (dentro de poco se estrena IronMan), revisiones para el público yanqui de películas europeas (Sin Reservas) o recreaciones de grandísimos clásicos de hace unas cuantas décadas (La Huella).
Supongo que ir a ver estos remakes no tiene nada de malo (hace dos semanas fuimos a ver el nuevo Hairspray, y nos divertimos mucho), pero con esta moda se corre el riesgo de que los nuevos aficionados al cine relegen aún más al olvido a todas esas grandísimas películas de hace años, que se basaban puramente en la historia, los diálogos y la capacidad interpretativa de los actores, sin más artificios. Películas, precisamente, como la primera versión de La Huella.
Pues por si alguien tiene curiosidad en conocer aquella época pero le falta guía o información para conocer el olimpo de la mitología cinematográfica, he aquí tres recursos que le pueden servir:
- 10 películas brillantes on-line: en esta página se pueden ver directamente algunas películas totalmente imprescindibles, como "M" o "Nosferatu".
- En la Ray Memorial 100 se nombran 100 películas fundamentales de habla no inglesa. La lista fue confeccionada por numerosos críticos, bloggers y otros especialistas.
- Las Puertas de Babilonia es un blog especializado en minuciosas monografías de aspectos interesantes y poco conocidos del cine clásico y contemporáneo.
¿Por donde empezaría yo? Pues aunque no soy el más indicado para aconsejar por las lagunas que aún tengo que llenar, me atrevería a sugerir cualquiera de las más importantes de Billy Wilder (Primera Plana, Uno Dos Tres, el Apartamento...) , o el Lawrence de Arabia de David Lean, o el Eva al Desnudo de Mankiewicz... pero, por encima de todo, la soberbia e imprescindible Telefono Rojo, volamos hacia Moscú, de Kubrick. Quien no ha visto esa película aún no sabe las cotas de inteligencia a las que puede llegar el género de la comedia.
Etiquetas: cine






3 Comentarios:
Me estas diciendo que la comedia puede ser mas inteligente que Hot Shots?
Sip. E incluso más inteligente que "dos tontos muy tontos". Dificil de creer, pero cierto.
Venga hombre!!!! Como va a ser esooooo!!!!!
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