Yeray-Muad'Dib Blog  

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La tormenta que agitó Irlanda a principios del siglo XX 30 de octubre de 2007

El viento que agita la cebada es una dura película de uno de los autores más lúcidos y comprometidos del cine actual: Ken Loach, especialista en cine social y obrero. Tal vez sus películas más conocidas son las que constituyen su saga sobre la clase media británica: Ladybird, Ladybird, Lloviendo piedras y Riff-Raff. Cualquiera que tenga un mínimo de interés en nuestro pasado reciente debería ver su Tierra y Libertad, que es la experiencia de un brigadista internacional en la Guerra Civil Española. Ya le dedicaré un post completo a esta pequeña joya.

Pero la película a la que me refiero en este post (y que ví el domingo pasado) narra otro conflicto: el de la Guerra de Independencia de Irlanda, que tuvo lugar desde principios de 1919 hasta el 1921. Enfrentó en guerra de guerrillas al Ejército Republicano Irlandés (el I.R.A. - pero el Old IRA, que no es lo mismo que las organizaciones posteriores que han adoptado ese nombre) con el Gobierno de Gran Bretaña.

La película muestra con dureza la situación de confrontación y ocupación que existía en la Irlanda de principios de siglo, especialmente tras el levantamiento de 1916 y la declaración unilateral de independencia del Dáil Éireann (el parlamento revolucionario irlandés) en 1919. El retrato de la desesperación de los protagonistas y lo insostenible de la situación es conmovedor.

Aunque no hay que olvidar que es una película, y por tanto pueden haber dramatizaciones, se plantean cuestiones al espectador. Por ejemplo, yo sigo defendiendo que ninguna causa, por elevada que sea, justifica una sola muerte, y que la violencia es siempre la peor de las soluciones. Pero claro, tal vez es cierto que hay casos en las que un enfrentamiento no pacífico puede ser la única vía posible para personas comprometidas con sus ideales, especialmente cuando hablamos de derechos inalienables básicos como la libertad, la justicia y la propia vida.

Además, inevitablemente todo esto recuerda a un conflicto más cercano en tiempo y lugar, y surge de nuevo esa conclusión irritante: ¿cómo pueden atreverse ETA y sus acólitos a hablar de lucha por la independencia y por el fin una situación de opresión? Aquello, la Irlanda de principios de siglo, sí que era una situación de ocupación y represión, y no la de autogobierno y autonomía de la que se goza hoy en día en el País Vasco. No digo que no tengan derecho a luchar por un estado independiente, pero hace tiempo que ya no hay motivo para que esa lucha sea armada o violenta.

En definitiva, y volviendo a El viento que agita la cebada: échenle un vistazo si pueden. Es una gran película.

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1 Comentarios:

9:37 AM, Anonymous ANRO

Muy al pelo el comentario y el ejemplo paralelo.
Felicidades. Me reí con el blog religioso. ¿No será jansenista y no hansenita?...

 

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