| Surrealismo en el Timanfaya | 21 de noviembre de 2007 |
Algunas situaciones reales pueden llegar a ser tan surrealistas como una novela de Kafka.
Es lo que pasó a un visitante del Parque Nacional Timanfaya (Lanzarote) que fue a sacar una foto del parque, tal y como hacen cientos de personas a diario. Pero al hacerlo se le acercó un guardia a reprenderle y decirle que no podía hacerlo, porque era un fotógrafo profesional, y por lo tanto no podía sacar fotos sin un permiso. El motivo en el que el guardia se basó para juzgarlo como un profesional era que su equipamiento era demasiado sofisticado para un aficionado. De hecho, su razonamiento fue el siguiente:
"Está claro que usted es profesional. Es como cuando ve a un señor con un Mercedes de 15 millones. Está claro que ese señor es empresario.”
El guardia, además, le pedia que le diese el carrete con las fotos. Cuando el visitante le explicó que era una cámara digital, dudó, y le pidió el equipamiento completo.
El supuesto profesional se desgañitó para explicarle que, aunque la cámara era cara, él no era más que un aficionado. Ante la incomprensión decidió recurrir, sin éxito, a la dirección del parque para pedir explicaciones de la actitud del guardia, en toda una desventura de sinsentidos e ignorancia.
Si les interesa la historia aquí la tienen en detalle, contada por el protagonista.
Todo esto me ha hecho gracia porque dentro de un mes paso unos días en Lanzarote. Espero que no nos tomen por reporteros de la National Geographic o la GEO y podamos sacar nuestras modestas fotos de recuerdo.
Etiquetas: blogosfera, fotografía


2 Comentarios:
¡QUÉ FUERTE¡¡¡
Flipa flipa!!!
Y ya me imagino al guarda por la noche en el bareto de turno con los amigos: "Y entonces le dije al pipiolo ese de la camara...". Que fuerte!!
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