Yeray-Muad'Dib Blog  

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Ken Loach, sin Ken Loach: Tocando al viento 28 de enero de 2008

El fin de semana me tragué una peli que tenía pendiente desde hacía tiempo: Tocando al viento (brassed off), de Mark Herman. El título no es nada casual: tanto el traducido como el original aluden a un juego de palabras con la expresión meando al viento (pissed off).

La película narra los conflictos laborales de un grupo de mineros ante el más que previsible cierre de su mina, en el contexto de la Inglaterra de Margaret Tatcher. Paralelamente, la banda de metal (es decir, especializada en instrumentos de metal: nada que ver con el Heavy Metal) de la mina, formada por los propios trabajadores, intenta convertirse en la ganadora del Certamen Nacional de Bandas de Metal de Inglaterra.

Esta simpática película se estrenó justo un año antes que "The Full Monty", y aunque las dos películas son muy parecidas en temática y planteamiento (yo diría que hasta demasiado parecidas), la de los strippers tuvo mucha más repercusion, al tener un humor más accesible y facilón. "Tocando al viento", sin embargo, aborda cono mucha más profundidad y compromiso el gran drama que supuso para el norte de Inglaterra el abandono de la industria pesada por parte del gobierno central, en manos de los Torys. Sólo en el sector minero se produjo la pérdida de unos 250.000 empleos por los cierres de minas, que afectaron principalmente a una población humilde y endeudada. Las consecuencias de aquella despiadada política aún se palpan hoy en día: cualquiera que haya recorrido Inglaterra puede comprobar las gigantescas diferencias económicas y sociales que hay entre el turístico sur y el desolado norte.

Más allá de su temática social, la película retrata con bastante acierto el caracter inglés, aunque se le puede achacar cierta torpeza en la dirección y un guión algo previsible. La interpretación del grandísimo Pete Postlethwaite (¿recuerdan al padre de En el nombre del padre?) es, como siempre, soberbia. La sensación al final de la película es la de haber visto una película de Ken Loach, aunque algo más suave y amable.

Y a modo de curiosidad: el discurso final del personaje de Postlethwaite es el fragmento de diálogo con el que empieza la canción más famosa de Chumbawamba: Tumbthumping.

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