| ...Polvo serán, mas polvo enamorado. | 5 de marzo de 2008 |
Recuperemos un poco este estremecedor soneto de Quevedo, que tal vez a más de uno le recuerde sus tiempos de literatura de instituto:
Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora a su afán ansioso lisonjera;
Mas no, de esotra parte, en la ribera,
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa.
Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
Venas que humor a tanto fuego han dado,
Medulas que han gloriosamente ardido:
Su cuerpo dejará no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.
Verlo declamado por El Brujo es toda una experiencia, pero leerlo con calma y desgranar todas sus metáforas también es acojonante. Especialmente al leer el final.
Etiquetas: literatura






3 Comentarios:
realmente sublime
lo curioso es que muchas personas lo conzcan especialmente por el último verso
ada
Mis ojos no cierran la postrera, es la postrera la que abre mis ojos como platos, pero sólo si los postres se ven deliciosos.
uhmmm desconocia la faceta poetica de Daniel.
y su faceta cómica tambien
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