Yeray-Muad'Dib Blog  

Un caótico depósito de reflexiones, recuerdos y paridas mentales.

París, 1968 20 de abril de 2008

Hace casi 40 años, unos estudianes quisieron cambiar el mundo en Francia. Protestaban por un sistema universitario anacrónico y clasista, pero sus revueltas se convirtieron en el símbolo de la lucha por un mundo nuevo, libre e igualitario.

Aunque en las entrañas de la agitación había ciertas maniobras de lucha de poder e intereses personales, el espíritu global era una auténtica proclama idealista. En décadas posteriores, muchos han intentado manipular el movimiento para desacreditar las políticas más genuinamente progresistas, o les han interesado enterrar en el olvido histórico aquellos acontecimientos.

Por eso el auténtico espíritu de Mayo del 68, el que inspiro el alzamiento espontáneo por la libertad, la igualdad y la justicia, no debe olvidarse. Por ello, y aprovechando que en unas semanas el aniversario estará presente en los medios de comunicación, quisiera resumir aquí los extraordinarios sucesos de aquel mes trascendental.


El contexto: París, Francia, Europa en 1968

La situación social y laboral de Francia a finales de los 60, gobernada por el general De Gaulle, era un caldo de cultivo propicio para la agitación: la industria sufría huelgas y los despidos eran casi diarios, y una parte de la población aún padecía unos sueldos ridículos, a pesar de la bonanza económica y comercial. La protesta por la guerra de Vietnam alimentaba en toda Europa el sentimiento de rechazo a los principios capitalistas tradicionales, incrementados por el auge de las ideologías comunistas y anarquistas. La situación universitaria era especialmente delicada, por la masifiación, falta de medios y de salidas laborales que padecían los estudiantes.


Crónica de una revuelta: estalla París

El 22 de marzo de 1968 un grupo de estudiantes, poetas, músicos e intelectuales ocuparon una sala de reuniones de la Universidad de Nanterre - Paris X, para debatir sobre la discriminación de clases en la sociedad francesa y el obsoleto sistema burocrático de la Universidad de Paris. Exigían el derecho que se les negaba de celebrar reuniones políticas en la Facultadad, y pedían libertad de expresión. La administración llamó a la policía, que rodeó el edificio. Tras la publicación de sus peticiones, el grupo abandonó pacíficamente el edificio. Los ocho organizadores del llamado Movimiento 22 de Marzo, liderados por Daniel Cohn-Bendit, fueron llamados por el Comité Disciplinario de la Universidad, y fueron arrestados durante las manifestaciones que tienen lugar en Nanterre justo un mes después.

Las semanas siguientes prosiguieron los enfrentamientos entre estudiantes y autoridades universitarias, que provocaron que el 2 de mayo se cerrase la universidad. Al día siguiente, un grupo de estudiantes de la Sorbona se cencentraron en la plaza para protestar por el cierre de Nanterre y las amenazas de expulsión de estudiantes. La contundente respuesta policial provocó la unión de otros estudiantes a la protesta y que surgiesen otras manifestaciones espontáneas, y la Sorbona también acabó siendo claururada. La mayor unión de estudiantes del país (UNEF) y la de profesores universitarios (SNESUP) llamaron a la huelga y demandaron la liberación de los estudiantes detenidos, la salida de la policía de las universidades y la reapertura de Nanterre y la Sorbona.

El 6 de mayo tuvo lugar una marcha en la que intervienen más de 20000 estudiantes y profesores, coincidendo con la comparecencia de los 8 de Nanterre ante el Comité Disciplinario, al que acudieron cantando "La Internacional". Los asistentes a la concentración fueron salvajemente atacados por la policía cuando se manifestaban por las calles de París. Respondieron formando barricadas con coches volcados y lanzando piedras arrancadas del pavimento, lo que a su vez provocó una dura respuesta policial con gases lacrimógenos. La revuelta supuso cientos de detenciones y de policías heridos.

Al día diguiente, 7 de mayo, tuvo lugar una multitudinaria manifestación en la que participan, además de los universitarios, obreros y otros sectores sociales. Se colgaron banderas anarquistas en el Arco de Triunfo, mientras la Internacional se escuchaba por las calles. El Barrio Latino, en estado de sitio, fue el epicentro de las manifestaciones. La opinión pública comenzó a mostrar su apoyo a los protestantes, ante la desmedida respuesta policial.

El día 10 tuvo lugar una nueva concentración multitudinaria en el Río Gauche. Los agentes antidisturbios bloquearon el acceso al río, ante lo cual volvieron a levantarse barricadas y estallar revueltas, en la que los vecinos proporcionan apoyo y asistencia a los manifestantes. El gobierno cedió en dos de las tres demandas de los manifestantes, pero no aceptó liberar a los detenidos. Las consecuencias de las nuevas revueltas se cifraron en un millar de heridos, quinientos detenidos y doscientos vehículos incendiados. Al día siguiente los tanques tomaron las calles para limpiar las barricadas, bajo las protestas del pueblo.

El día 13 los estudiantes fueron liberados, lo que no evitó la huelga general ni una marcha en la que intervinierón más de un millón de personas, sin ningún tipo de intervención policial. Las universidades, ahora tomadas por los estudiantes, fueron puestas bajo el control del Comité de Ocupación de la Sorbona, y declaradas Universidades del Pueblo.

Durante las semanas siguientes tuvieron lugar huelgas espontáneas en el sector industrial por todo el país, en las que participaron hasta dos tercios de la clase obrera y que incluyeron a trabajadores de la Renault, controladores aéreos y empleados de la televisión nacional.

El día 27 el gobierno garantizó un importante incremento salarial, y DeGaulle apareció en televisión a los tres días para convocar las elecciones en 40 días e instar al fin de la huelga, amenazando con instaurar el Estado de Emergencia.

Para finales de mayo prácticamente todos los trabajadores volvieron a sus fábricas, y los disturbios finalizaron casi con la misma rapidez con la que comenzaron. En las elecciones de finales de junio DeGaulle obtuvo el 60% de los votos, lo que marcó el final definitivo de la crisis.

Las causas del repentino final de las protestas son muchas y complejas, pero se especula que el Partido Comunista Francés (que apoyó las revueltas estudiantiles sólo cuando se desbordaron, y por tanto podían ser de utilidad política), cuando ya confiaba en alcanzar una importante cuota de poder en las elecciones, llamó al fin de las revueltas. Por otro lado, la falta de coordinación y de organización del levantamiento dificultaron el ataque a un gobierno de gran eficacia represiva y muy cohesionado.


El día después de la revolución: Recordando 1968 en el 2008

Con la economía neoliberal capitalista totalmente establecida en la sociedad occidental y la generalización de una gigantesca apatía ideológica, mayo del 68 parece realmente lejano y olvidado. Las pocas veces que se cita en medios públicos, a menudo se hace de forma peyorativa, como si fuese un episodio histórico ridículo y sobrevalorado.

¿Acaso la ideología que inspiró mayo del 68 ha perdido ya todo su sentido en nuestra sociedad? no debería ser así. Los conceptos por los que se levantaron aquellos estudiantes son universales e intemporales, y son especialmente coherentes con los desafíos de la sociedad actual. De hecho, el resurgir de una minoría ultraconservadora, el aumento de la brecha entre mundo desarrollado y por desarrollar, los desafíos ecológicos globales y la instauración de nuevas vías libres de comunicación están propiciando los primeros síntomas de lo que puede ser una respuesta espontánea popular en defensa de la libertad del individuo y la justicia social. Si esto realmente es así y este tímido despertar se consolida, tal vez podamos aprender de aquellos estudiantes del 68 para recuperar su espíritu y evitar los errores que cometieron ellos, y así terminar lo que ellos sólo empezaron: la construcción de un mundo mejor.


Apéndice I: Para saber más

Hay multitud de artículos y estudios sobre Mayo del 68. Una buena fuente son los artículos de la Wikipedia al respecto, tanto la versión en Inglés como en Español.

Pero tal vez la fuente más interesante es el número correspondiente a Mayo del 68 de la prestigiosa y extinta revista de opinión Triunfo.


Apéndice II: Los eslóganes

A modo de resumen de la ideología de la revuelta, reproduzco aquí algunos de los principales eslóganes de los manifestantes. Todos siguen teniendo una enorme validez hoy en día:

"Bajo los adoquines, la playa"
"Prohibido prohibir
"La imaginación al poder"
"Esto no es más que el principio, continuemos el combate"
"Soy un marxista de la tendencia de Groucho"
"Seamos realistas, exijamos (hagamos) lo imposible"
"La barricada cierra la calle, pero abre la vía"

Y mi favorito:

"Olvídense de todo lo que han aprendido. Comiencen a soñar"

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4 Comentarios:

6:13 PM, Anonymous anro

Muy bueno. No permitamos que los "sueños sean sueños" y aprendamos a soñar realidades.

 
10:35 PM, Blogger Anchiano

Interesante blog. Me han dicho que tienes por ahi un concienzudo estudio sobre "Watchmen" que buscaré, no lo dudes.

Respecto a lo que comentas sobre un posible resurgimiento social y combativo de la sociedad, al menos en España, permíteme que lo dude.

Podría venir por parte de la población inmigrante dentro de pongamos cinco o seis años, o incluso menos. Ahi tienes como ejemplo los disturbios del pais vecino de no hace mucho. La revolución la hacen, generalmente, los estómagos vacíos.

Aqui, hace años ya que se debería de haber hecho una huelga general salvaje que paralizara el pais por varios días, pero eso no ocurrirá. Somos más de cagarnos en la puta en los bares, las terrazas o en el salón de casa, pero luego tragamos mierda cada día, la gente mueve banderitas al paso de nuestros políticos de play-mobil en sus flamantes coches oficiales, mientras seguimos confortablemente asentados en este pais nuestro de precios imposibles y sueldos de verguenza, preocupados por el puñetero futbol que seca la sesera de la gente, hombres, mujeres (tambien vosotras, brutas mías), donde los cerebros son anestesiados por una televisión demencial, chabacana y lobotomizante y donde los criterios de los ciudadanos son reducidos a la nada gracias a una educación pésima que fabrica ignorantes, presa facil para la manipulación de toda índole.

Optimista que es uno, vaya.

Un saludo.

 
8:52 AM, Blogger Yeray-Muad'Dib

Que tal, Anchiano.

Pues es muy posible que tengas razón, lo que ocurre es que en ese tema prefiero mantener una actitud injustificadamente esperanzada. Para evitar el derrotismo, supongo.

Por cierto, el estudio sobre Watchmen está aquí, pero te aviso que lo escribí hace años, cuando era muy joven, y hoy en día me dan pudor algunos párrafos.

 
6:14 PM, Blogger Anchiano

Buenas tardes, Yeray. Acabo de leer tu estudio sobre Watchmen y esta francamente bien. Totalmente de acuerdo en que es un clásico del noveno arte que es el comic. Todo el mundo debería leerlo.

Yo estoy adscrito a las noticias de la adaptación que va a perpetrar Zack Snyder. De hecho, acaban de poner en marcha un concurso para que la gente les envie spots publicitarios de productos ficticios del imperio de Adrian Veidt. El spot ganador saldrá finalmente en la película.

Es evidente que Watchmen es muy díficil de adaptar y que hay graves riesgos de que sea un truño, pero personalmente tengo curiosidad por el resultado y por ver a Rorschach en acción. Es mi personaje favorito.

Además, el hermanamiento entre el comic y el cine (hermanamiento económico entre las editoriales y las productoras, con comics que ya se hacen ex-profeso para ser adaptados) no ha hecho más que comenzar y es imparable.

Saludos.

 

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