| El regreso del héroe | 26 de mayo de 2008 |
Tras casi 20 años de espera, la semana pasada se estrenó una nueva peli de Indiana Jones. Y por supuesto, como casi cualquiera que haya sido un chavalín durante los 80 (y, especialmente, aquellos que además consumíamos cualquier cosa que sonase a aventuras/fantasía/CiFi), no pude esperar mucho para ir a verla.
Resulta dificil criticar, e incluso evaluar, una película como ésta: representa la continuación de una de las sagas con más carga mítica de mi generación. Aquella trilogía no solo es un compendio de virtudes del cine de aventuras (especialmente la primera y la tercera entrega, porque ya sabemos que la segunda era flojita), sino que la protagoniza uno de los personajes más carismáticos de la historia del cine, e inspiraró a un grandísimo hito de los videojuegos de aventuras: Indiana Jones and the Fate of Atlantis. Con semejante currículum a sus espaldas, resultaría injusto e inutil asistir a la proyección de esta cuarta parte de la saga compararándola con las tres primeras. Además, tras un paréntesis de 20 años la forma de hacer (y ver) cine de acción ha cambiado sustancialmente y, por supuesto, los actores (y por tanto sus personajes) han envejecido.
Sin embargo, a poco que uno se deje llevar por la historia y los personajes, ver Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal es uno de los mayores placeres cinematográficos que he experimentado en mucho tiempo. El personaje sigue teniendo tanta fuerza como siempre, más aún ahora que está matizado por el paso del tiempo, y su nuevo compañero de correrías (una especie de mezcla entre James Dean, Marlon Brando y Danny Zuko), en contra de todas las previsiones, encaja con mucha gracia en la historia. Claro que hay detalles de bastante poca credibilidad física, así como algunos tópicos del género, pero es que eso también es una característica intrínseca a la saga. Los guiños a las predecesoras gustarán a los espectadores veteranos, pero tiene entidad propia suficiente como para que una nueva generación de aficionados pueda engancharse a las anteriores a través de ésta.
Y hay una escena que, por sí sola, hace que la película merezca respeto: en una secuencia casi al inicio de la historia (no les reventaré el argumento al comentarla), Indy contempla, asombrado, el hongo atómico que sigue a una detonación nuclear. Por primera vez en la saga, un ente de destrucción masiva es obra del ser humano, en lugar de un producto de fuerzas sobrenaturales. Es todo un epitafio de una época pretérica de misticismo, así como esta película es el último clavo en el ataúd de una forma de hacer cine de acción. La tecnología reemplaza, inevitablemente, a la magia.
Etiquetas: cine






3 Comentarios:
La película esta llena de este tipo de referencias. Es un "No es país para viejos aventureros", es una última gran aventura para el arqueólogo más famoso del mundo y un último divertimento para Ford, Spielberg y barbitas.
Aqui todavia no la han estrenado (a mitad de Junio), pero yo tengo entradas desde hace 2 meses ya :D Tengo unas ganas de verla!!!
os recomiendo a todos la peli; es tan divertida como las anteriores , conserva el espíritu aventurero y se reconoce pronto que le formato es el original.
Además Indy sigue en plena forma y con la misma energía de siempre. y por trepidantes que sean las escenas ,no se le cae el sombrero nunca).
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