Yeray-Muad'Dib Blog  

Un caótico depósito de reflexiones, recuerdos y paridas mentales.

Aspartamo o la conspiración dulce 29 de diciembre de 2008

¡Vamos, seamos sinceros! ¿Quién de nosotros no prefiere escuchar a su barbero antes que a Hércules? O a Horacio, o a Orfeo... ¡gente tan encumbrada que suenan como si cagasen mármol!

W.A. Mozart, en el Amadeus de Milos Forman

Esta cita me viene genial (un poco incoherente, pero genial) para introducir el post de hoy. Resulta que, en una de esas conversaciones que tengo con mi barbero, me enteré de la existencia de un rumor por el que el Aspartamo, que es un edulcorante muy usado en bebidas y caramelos light (por ejemplo, al lado mío tengo unas Orbit sin azucar repletas de aspartamo), produce tumor cerebral, lo que se ha mantenido oculto por motivos empresariales.

A priori parecía el típico bulo alarmista, así que decidí googlear un rato en busqueda de indicios que respaldasen o tumbasen dicha teoría. Y tras un rato buceando en artículos de asociaciones de consumidores, documentos de facultades de medicina y publicaciones científicas, comprobé que hay dos líneas de información totalmente opuestas, y ambas ofrecen datos aparentemente incontestables a favor o en contra de la sustancia.

La primera de estas líneas, la que alerta del peligro, afirma que, cuando el Aspartamo fue descubierto por Searle en los 70 y fue puesto a prueba por la FDA (Foods & Drugs Agency), no obtuvo la aprobación necesaria debido a informes que inducían a pensar que el aspartamo podía inducir tumores cerebrales. Más aún, a los cerebros de ratas a las que se le había suministrado el producto quedaban agujereados en varios puntos, como un colador. Sin embargo, en 1985 Monsanto (una corporación que a mí me suena de documentales que dicen cosas muy chungas) compró Searle. Reagan (presidente por aquel entonces) despidió al comisionado de la FDA y su sucesor aprobó rápidamente la comercialización del edulcorante. Curiosamente, uno de los directores ejecutivos de Searle durante los 80 fue Donald Rumsfeld, un peso pesado de la administración conservadora de Washington. Según todo esto, una compañía está encasquetándonos un producto altamente tóxico, y las autoridades alimentarias callan ante las presiones y datos falseados de un coloso corporativo.

Hasta aquí una versión de la historia. Pero también existe por ahí un amplio repertorio de artículos escritos por gente con autoridad médica que afirman que todo esto es una leyenda urbana, y que el Aspartamo es totalmente seguro. No sería la primera teoría de la conspiración creada por tipos que no tienen nada mejor que hacer.

¿Qué creer? Pues que cada uno que piense lo que quiera, desde luego. Bajo mi punto de vista, me parece más facil creer que una mega-corporación ha hecho presión para que se apruebe un producto que, bajo determinadas circunstancias y tras un largo plazo de exposición puede hacer daño cerebral, antes de que un grupo de flipados haya creado (sin beneficio aparente) una historia alarmista sobre un producto inocuo, creando documentos médicos falsos para ello. En cualquier caso, supongo que si el aspartamo realmente fuese una sustancia mortal y terriblemente peligrosa, ya lo habríamos sabido.

Para que ustedes mismos puedan tener una opinión formada:

- Aquí tienen uno de los artículos que denuncian la toxicidad del Aspartamo.
- Aquí uno de los documentos médicos que afirman que el rumor es falso y alarmista.
- Y aquí una buena base para explorar ambas hipótesis: la página de la Wikipedia sobre la controversia.

Etiquetas: ,

¿Te gustó? ¡Compártelo!: