Yeray-Muad'Dib Blog  

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Stunt Island: amando a los videojuegos 30 de diciembre de 2008

Hace ya 17 años (Dios mío) que se publicó uno de esos videojuegos que, bajo mi punto de vista, es en sí mismo un motivo para amar a los videojuegos: Stunt Island. No fue, ni mucho menos, un éxito de ventas, ni figura en los anales de la historia. Sin embargo, generó una auténtica corriente de seguidores, y la palabra juego de culto se queda pequeña para calificarlo. Quisiera dedicarle este post, que también servirá para recordar una época en la que había cabida en el mercado para proyectos verdaderamente innovadores.

Empezemos por lo más dificil: definirlo. Según la caja (que era de esas antiguas, de cartón plastificado, enormes), Stunt Island es un simulador de vuelo acrobático y rodaje de películas. Detallemos esto: uno podía jugar a Stunt Island a diversos niveles y de distintas formas, o todas ellas combinadas:

- Simulador de vuelo acrobático: en la vertiente más tradicional del juego, uno es un piloto que debe realizar escenas arriesgadas de vuelo acrobático, como las que se pusieron de moda en los años 20. Cosas del tipo vuela por el interior de un granero o haz una pasada invertida sobre la cárcel de Alcatraz para que el extra pueda agarrar el gancho que tienes sobre el avión. En estas misiones se debe volar con aviones de todo tipo: desde triplanos de la primera guerra mundial hasta la Lanzadera Espacial. Cuando realizas con éxito una acrobacia, puedes verla en una sala de cine, con su montaje, banda sonora y efectos especiales.

- Vuelo libre y creación de escenas: las abrobacias del modo anterior tienen lugar en una enorme isla ficticia en la que hay bosques, pueblos, ciudades, factorías y miles de detalles. Uno puede entrar en un modo de edición en el que puede colocar cientos de objetos (props) procedentes de un enorme catálogo por toda la isla. Más aún, puede programar eventos, animar objetos, añadir efectos especiales... cuando está todo el tinglado montado, uno puede volar sobre el mismo e interactuar con todas las cosillas que haya puesto.

- Rodaje de películas: por si fuera poco, se pueden colocar cámaras (estáticas, móviles o fijadas a otro objeto) que capturarán todo la acción. Posteriormente, se puede entrar en una sala de edición en la que se pueden escoger planos, añadir música o efectos de sonido (incluyendo audio importado), agregar cabeceras y títulos... todo eso se vuelva a un fichero de formato propio que se puede envíar a los colegas para que lo visualizen con un pequeño programa de libre distribución.

Como se puede comprobar, el concepto es terriblemente original y creativo, y consigue (o al menos, eso me pareció a mí) el dificilísimo objetivo de juntar diversión, creatividad y originalidad.

En cuanto a los logros técnicos, no se puede decir que fuese un prodigio visual (no creo que cada montaña tuviese más de 10 vértices), pero incorporaba sombreado Gouraud en el sombreado de los aviones (que no es poco para la época) y una preciosa tecnología de generación de gradientes de cielo. Y no hay que olvidar que los tipos modelaron (ya sea explícita o proceduralmente) una isla enterita, sin escatimar en detalles.

Si les ha picado la curiosidad, aquí pueden conocer más detalles del juego y ver algunos pantallazos.

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