| Irlandeses en Bélgica | 19 de enero de 2009 |
Hace poco un buen amigo me recomendó Escondidos en Brujas (In Bruges), una película protagonizada por Colin Farrel, Brendan Gleeson y Ralph Fiennes. Se estrenó en España sin mucha repercusión, pero crítica y público la han aclamado y, a juzgar por la carrera de premios y nominaciones que lleva, probablemente tendrá presencia en los próximos Oscar. El director y guionista, Martin McDonagh, es un recién llegado a la industria (anteriormente sólo había dirigido un corto), pero empieza a tener cierta notoriedad por este trabajo.
¿Y porqué tanto revuelo con esta película? Pues porque es cojonuda. Se trata de una especie de thriller simbólico y poético en el que dos sicarios deben pasar unos días en Brujas (Bélgica) tras finalizar un trabajo. Allí conocen a ciertas personas y pasan ciertos acontecimientos, que es mejor no desvelar. La peli tiene trazos de comedia negra y notables influencias de los clásicos (de hecho hay una clara alusión a Orson Welles y su Sed de Mal), así como una referencia constante al folklore europeo de la Edad Media más tenebrosa y espiritual. El escenario de Brujas, desde luego, no fue escogido simplemente para hacer bonito: en realidad la ciudad es casi un personaje más. El trabajo interpretativo del trío protagonista es excepcional, pero también los técnicos y el músico (el siempre elegante Carter Burwell) hacen un trabajo sobresaliente.
En resumen: una de esas películas notables, rotundas y que, tras verla, te deja ese regusto a cine sólido y profundo.
Etiquetas: cine






2 Comentarios:
Me la apunto, toda recomendación es poca en estos tiempos de sequía cinematográfica.
yo también la recomiendo
es una peli satisfactoriamente sorprendente
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