Yeray-Muad'Dib Blog  

Un caótico depósito de reflexiones, recuerdos y paridas mentales.

Escribe, que alguien te va a publicar 24 de marzo de 2009

Que las reglas de la producción y distribución de la cultura han cambiado irreversiblemente es una realidad indiscutible, por mucho que les pese a los que se aferran al modelo ya obsoleto de la venta del soporte físico. Sin embargo, no todas las áreas de la cultura se han transformado de la misma forma: en el mundo literario, en el que se resisten a penetrar la distribución electrónica y los soportes etéreos, aún rigen los modos de hace décadas, y el acceso al mundo de los círculos editoriales sigue siendo terriblemente dificil para los escritores nóveles.

Pero también eso está cambiando, gracias al Kindle de Amazon, los blogs literarios (por ejemplo) y los servicios de publicación bajo demanda.

Esto último está empezando a hacer sentir su peso: sitios webs en los que los autores suben su obra y los compradores solicitan ediciones particulares de textos concretos. La gran ventaja para los autores es que sólo se deben preocupar de que su obra sea atractiva al público, y no de que satisfaga los criterios particulares del revisor de una editorial. Para el público es que se encuentran con un enorme catálogo en el otros usuarios dejan abundante feedback, y en el que se pueden personalizar opciones de compra.

Pueden conocer más sobre los principales servicios de publicación online en este artículo de Mashable.

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2 Comentarios:

9:08 PM, Blogger Daniel H. M.

Hum, no sé, no sé, como usuario de uno de estos portales de autoedición (no daremos nombre que no nos pagan) creo que al final puedes tener tu libro y dar la lata a tus amigos y otros escritores del portal, pero poco más. Al final la distribución y el márketing también te lo tienes que currar por tu cuenta y el bidet es cada vez más pequeño para tanta piraña ;) A ver cómo evoluciona el tema.

 
8:34 AM, Blogger Yeray-Muad'Dib

Está claro que las facilidad de colgar algo y la dificultad de publicitarlo hacen que la obra sea sólo un granito de arena en un desierto, pero bueno... entre eso y guardar el manuscrito en un cajón, hay diferencia.

Como dices: a ver cómo evoluciona.

 

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